Una de las etapas de mi vida que más disfruté fue la secundaria. Concursos de aprovechamiento que nos sirvieron para convivir, concursos de oratoria, concursos de música (todavía me acuerdo tocando el bajo en el parque o plaza principal de Coatzacoalcos, bien “chunchaquero” je je je) y también los concursos de poesía coral.

Tuve la fortuna de estudiar en el grupo A de la generación 87-90 de la Escuela Secundaria Federal “Moisés Sáenz” (ahora General) en Coatzacoalcos, Veracruz, donde hice amigos para toda la vida: Martha Ramón Martínez, Ana Elizabeth Salazar Llanos, Ma. Eugenia López, Ricardo Armando Reynoso, Johann Juarez Velazquez, con quienes platico gracias a Internet. (si conoces el correo de Francisco Javier Morales Pulido avísame, he querido contactarlo por años). Aunque cada quien ha seguido caminos diferentes, nos apreciamos mucho y compartimos estos recuerdos imborrables y añorados.

Algo que nos distinguió al grupo A era el talento del salón en muchas actividades, como las que mencioné antes. Ganamos varios concursos a nivel local y regional. Uno de ellos, de poesía coral lo ganamos con la poesía que les compartiré más adelante. Recuerdo con mucho cariño a mi maestro de oratoria, Filogonio, quien nos preparó mucho y a quien debo mis primeras enseñanzas en esta área.

La poesía la tenía atesorada, en hojas ya amarillentas, y dice que la presentamos en Marzo de 1990, con asesoría del maestro Francisco Zamora Blanco. La transcribí con mucho cariño y recordando cuando nos dieron el trofeo, nos subimos a un camión urbano, y nos fuimos gritando de felicidad de regreso a nuestra escuela. Inolvidable.

DESPIERTA JOVEN

(Carlos Castro Saavedra)

CMM.   Esta vida tiene que cambiar

CF.         Esta vida tiene que cambiar

SMM.   Este fervor en contra de la vida

CG.        Esta vida de América

CAg.      Esta muerte, este puñal que sale de las casas a hacer negocios puntiagudos

CMe.     Estas heridas que se amontonan en las calles y en los mercados y se empujan coléricamente.

CGr.       Estas filas de mendigos, que serpentean como culebras en las puertas de los prostíbulos, de los razonamientos y las guerras.

SGM.    Estos poetas jóvenes, que tienen razón

SMM.   Y tienen hambre, y tienen una furiosa tristeza en los ojos

CMe.     Estos periódicos que mienten, que parecen sudarios salpicados de moscas, escritas y terribles.

CAg.      Estas patrias harapientas, y con grandes esqueletos cereales, metálicos pero harapientos y llenas de rostros coloniales.

CMM.   Estos niños que caen muertos, sobre la noche

CAM.    Como pequeños pájaros herrantes, fusilados por las estrellas

SGM.    Estas campanas ahorcadas en las torres de las iglesias. Estos chacales que descienden sobre el surco desventurado y oscurecen el pobre sacrificio del trigo.

CMe.     Esta América llena de exiliados, polvorienta de hombres que caminan sin rumbo y huelen a bandera fornicada.

SAF.       Estas cosas podridas en las orillas de los ríos, de donde salen redes a pescar pulmonías.

SMM.   Estos tiranos como toros sin noble que cornean las camisas rojas de los heridos.

SGM.    Estos pactos que firman los ladrones, en medio de una orquesta de fusiles que toca el himno nacional.

SMF.     Esta desolación que dinamita el pecho de los hombres cuando estallan en sus casas

SAF.       La miseria y los hijos se quejan heridos por el hambre

SGM.    Esta acumulación de sangrientos billetes sobre mineros pálidos sin sangre.

CG.        Estos soldados que no entienden que le pegan al pueblo con el rifle, y no entienden, que el golpe se lo dan a ellos mismos.

SGM.    Esta inclinada servidumbre. Estos mandatos ulcerados que establecen su lepra en las espaldas inocentes.

SMF.     Todos estos abismos, y otros mucho más hondos que conspiran al lado y lado de los caminos.

SMM.   Contra la rueda de los trenes

SAF.       Contra los pies de los viajeros

SMM.   Contra el equilibrio de las llamas peruanas, cuyo incendio es de carne, de cascos y de música.

CG.        ¡Sí, compañeros! ¡Amados y apedreados compañeros! Esta vida tiene que cambiar

CGr.       Tenemos que cambiar esta vida, tenemos que ahorcar la desgracia

SGM.    Colgarla de un árbol

SMM.   Lleno de flores rojas

SGM.    Con un lazo radiante y cantar bajo el hermoso asesinato

SMF.     Entonces será dulce y distinto todo. Los hombres saldrán de las casas y de los días como las hojas de una planta unánime, los cuchillos saldrán de la cintura sólo para cortar pan y sonreír, con su único diente noble.

SGM.    Un médico de todos cerrara las heridas y un vestido sin manchas cosido con palomas, cubrirá suavemente la piel cicatrizada.

SMF.     Entre el sombrero suplicante de los mendigos, como una inmensa moneda de oro y de sol, caerá un día nuevo.

SGM.    Un día recién acuñado por el pueblo, los poetas jóvenes y los poetas viejos,

CG.        Todos jóvenes, celebrarán el natalicio del amor, como la llegada de un niño, de un hermano a la casa de todos.

SGM.    Los periódicos serán más grandes y más blancos para que quepa en ellos la verdad como una gran paloma con las alas abiertas .

SMF.     Las patrias serán dueñas de sí mismas, dueñas de sus maderas, de sus minas y totales en medio de los brazos de América.

CG.        Para todos los niños habrá cuna, y habrá una escuela entre árboles frutales, entre maestras dulces y manzanas inteligentes.

CMe.     Con el metal de las campanas se hará un puente sonoro,

CG.        Y otro puente y millones de puentes sonoros para cruzar los ríos sobre música edificada.

CF.         A cambio de chacales volarán por el cielo desmanchado, canciones diurnas y hojas matinales.

SGM.    Los exiliados volverán a la tierra de su origen y desde la proa de los buques, cruceros lanzarán sus miradas sobre el mar para arponear los últimos peces de la desgracia.

SAF.       Y el pescador y su mujer verán salir del río un pueblo que revienta cadenas espumosas.

SMM.   Del sepulcro de los tiranos, de sus ojos podridos, subirán hacia el campo, hacia las lenguas de los caballos, verdes y temblorosas formaciones de hierbas.

SFM.     La firma del arado sobre las sementeras revocará los pactos de la muerte y llenará de espigas la página del pueblo.

SGM.    Se acabará en las casas la miseria, y el ángel del arroz y el arcángel del trigo volverán de la mano entre el humo de las cocinas.

SAF.       Se hundirán las ciudades donde se pudren los billetes, y así habrá más espacio sobre toda la tierra para que el hombre cante con los brazos abiertos.

CG.        Los soldados entenderán, y cerrarán la puerta de la pólvora, cuando vaya a salir una bala hacia el pueblo.

CAg.      Los hombres que se unieron en matrimonio con las cárceles, enviudarán alegremente.

CG.        Y toda América, mi novia, mi muchacha de trenzas, tomará entre sus brazos mi cabeza de monte y me pondrá relámpagos felices en el pelo.

CM.       ¡Sí, compañeros! Amados y apedreados compañeros. Esta vida, tiene que cambiar.

CF.         Nosotros somos lo que viene. Nosotros parecemos un continente que anda.

CM.       Un labriego de manos inmensas que se acerca, que se corta los pies en los cuarteles.

SMF.     Y así, lleno de heridas frente a las bayonetas,

SGM.    Para que tengan hijos luminosos sobre la piel de los soldados,

CG.        Y estos hijos alumbren la conciencia del mundo.

CMM: Coro medio masculino

CF: Coro femenino

CM: Coro masculino

SMM: Solista medio masculino

CG: Coro grupal (todos)

CAg: Coro agudo

CMe: Coro medio

CGr: Coro grave

SGM: Solista grave masculino

SMM: Solista medio masculino

SAF: Solista agudo femenino

SMF: Solista medio femenino